Adultos con discapacidad hacen piñatas para sobrevivir

Acuden personas que van desde los 15 a los 59 años quienes tienen discapacidades motoras hasta del lenguaje.

Laura Velásquez

Algunos tienen dificultad para tomar el papel china con las manos, otros de colocar el periódico o inflar el globo, pero la limitante física no impide que los adultos con discapacidad que asisten a la Unidad de Rehabilitación e Integración Social (URIS) de San Antonio La Isla, elaboren con la ayuda de algún familiar o voluntarios las tradicionales piñatas, artículo símbolo de las fiestas decembrinas, las cuales, pondrán a la venta el próximo 27 de noviembre y del 6 al 8 de diciembre en la explanada del municipio, esta acción será para ayudarlos a generar ingresos y a su vez, promover la inclusión laboral a través del autoempleo.

En el taller que se ubica en el centro del municipio, 10 personas con discapacidad mayores de edad reciben ayuda de parte de las voluntarias, familiares o de la coordinadora de discapacidad Marisol de la Cruz Peñaloza, para dar forma a las piñatas, proceso que va desde inflar el globo, colocar el engrudo y pegar el periódico, para posteriormente dejarlo secar unos días y empezar a decorar con papel china de colores llamativos, una vez que las terminan, las colocan en caballetes para no maltratarlas ya que pretenden ofrecer a los compradores una piñata “bonita y bien hecha”, indicó uno de los asistentes a la actividad.

Son rechazados al pedir trabajo

La coordinadora, comentó que desafortunadamente los adultos que tienen alguna discapacidad son rechazados al momento de pedir trabajo, por lo que se dio a la tarea de impulsar el taller de elaboración de piñatas para este sector con el que pretenden que se autoempleen y generen recursos propios ya sea para ellos mismos pues algunos viven solos o para apoyar a sus familias. El objetivo es que adquieran habilidades que al exterior los ayudarán a obtener dinero.

“Ellos hacen prácticamente todo, las inflan, les ponen engrudo, el periódico y las decoran. Con las chicas voluntarias los apoyamos a cortar el papel. Ellos las venden y nosotros les proporcionamos el material a base de gestiones. Yo me encargo de que los chicos cuenten con todo el material disponible.”, dijo la coordinadora.

Precisó que a este tipo de talleres acuden personas que van desde los 15 a los 59 años quienes tienen discapacidades motoras hasta del lenguaje. Las actividades están enfocadas en ayudarles a descubrir que pueden realizar artículos con sus propias manos, los cuales, posteriormente pueden poner a la venta y con ello, obtener recursos económicos que ayudan a complementar el gasto de sus familias y los anima a sentirse activos.

Mencionó que afortunadamente la actividad ha sido bien aceptada tanto por los asistentes al taller como por las personas que colaboran con donaciones del material que necesitan para las piñatas. Consideró que, aunque son personas con discapacidad se tardan un poco más en elaborarlas, pero eso no los limita a concluir el mayor número de piezas para poner a la venta.

Venta

Prevén poner a la venta cerca de 150 piñatas, que van desde distintos tamaños por lo que llaman a adquirir una bonita pieza que además de adornar los hogares o romperla para las posadas, ayudarán a que las personas que las elaboran reciban ingresos económicos que los ayudarán en el hogar.

FOTO: Adultos con discapacidad  3 (LAURA) / 10 personas con discapacidad mayores de edad reciben ayuda de parte de las voluntarias, familiares o de la coordinadora.

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