Ahorita sí

Martha González Aguilera 

Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el año pasado, el más violento en décadas para nuestro país, se registraron 976 presuntos feminicidios. Los estados con más casos son Veracruz, Estado de México y la Ciudad de México.

De esos tres, el único que no tiene Alerta de Género es la capital del país, a pesar de que sus cifras son alarmantes también

Uno se pregunta cuál es la razón, si además de las cifras, esa es la localidad en la que se hace más visible el problema, por la cobertura mediática y por el nivel de politización de su población, que lleva a grandes movilizaciones con la presencia de los medios más grandes del país.

Ayer, por ejemplo, desde el corazón del país, la Cdmx, se volvió a cimbrar todo México por un caso tan terrible como tantos otros que ocurren a todo lo largo y ancho de nuestro México.

Una pequeña de 7 años de edad fue secuestrada al salir de la escuela y un par de días después su cuerpo sin vida apareció torturado y vejado en bolsas de plástico, como un desecho más de los que la gente deja en las esquinas sin más.

Justo una semana antes, el caso de Ingrid nos escandalizo. No sólo fue presuntamente asesinada por su pareja, sino que el sujeto habría vejado su cadáver en formas espeluznantes y luego alguien filtro las fotos a los medios, que algunos publicaron sin el menor pudor. Triplemente victimizada.

El problema es que esos son dos casos, de los cientos que son documentados en todo el país y de los cuales las autoridades registran los menos, por falta de denuncias o porque las fiscalías y procuradurías encuentran la manera de evadir tipificarlos como feminicidios, con la intención de no engrosar sus cifras.

Por eso resuena con tanta fuerza el “ahorita no” de Claudia Sheinbaum, o los llamados del presidente Andrés Manuel López Obrador a las mujeres que piden justicia para que ya no dañen la Puerta Mariana.

Y otra vez no preguntamos qué hacer. Ciertamente la violencia contra las mujeres no es un problema que puedan resolver solas las autoridades, pues tiene profundas raíces sociales. Más del 70 por ciento de las agresiones tienen que ver con el círculo cercano de las víctimas, así que es urgente revisar qué ocurre en los hogares.

La semana pasada, por ejemplo, en el Estado de México fueron cinco casos, tres relacionados con familiares y parejas sentimentales.

Sin embargo, las autoridades fallan a la hora de atender a las familias, desestiman los casos, la solicitud de ayuda, no consiguen acreditar los delitos, aún cuando tienen a los agresores confesos en las manos o los juzgadores no responden ante esta emergencia.

Así pues, es urgente que todas las autoridades asuman que tenemos un problema grave, que cada funcionario se tome con seriedad los casos, que refuercen la seguridad y que se concentren en la aplicación de justicia, sin cortapisas, pretextos ni discursos maniqueos.

Todos tenemos responsabilidad en este grave problema y ya no hay tiempo ni oportunidad de evadirla. Ahorita sí, por favor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *