Chorizo toluqueño con bacterias, detecta estudio

Chorizo toluqueño con bacterias, detecta estudio

Aunque establecimientos estén limpios, la carne cruda tiene bacterias o las moscas las llevan: coincidió carnicero.

Laura Velásquez

El señor Luis Ignacio, es locatario en el Mercado 16 de Septiembre en el centro de Toluca y platicó que toda su vida se ha dedicado a la venta de cárnicos y elaboración del famoso “chorizo toluqueño”, ya sea en su presentación rojo o verde, pero en su experiencia, refirió que por muy limpios que estén los establecimientos, hay bacterias que tienen presencia en la carne debido a que están crudos o están expuestos a insectos como las moscas que transportan en sus cuerpos centenares de microorganismos potencialmente peligrosos para la salud.

Debido a que hace unas semanas salió a la luz una investigación proveniente de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), en la que alerta sobre la presencia de bacterias fecales y salmonella en el chorizo que se elabora en la capital mexiquense, el carnicero refirió que esta noticia no ha afectado sus ventas de chorizo verde o rojo, más bien, disminuyeron debido a la Cuaresma, tiempo en el que la población deja de ingerir carne por tradición religiosa.

Sin embargo, aceptó que por su parte, la recomendación que da a sus clientes es solo “oler y no tocar la tripa que envuelve el chorizo”, pues le han tocado casos en los que hasta se comen la carne cruda.

“Hay gente muy terca, una vez llegó una señora pidiendo un pedazo de chorizo rojo, cuando la vi ya se lo había comido crudo, me pidió un trozo del verde, para probarlo y se lo comió todo. Yo le mencioné que, aunque esté limpio, todas las carnes sin cocer pueden hacer daño, e incluso, hasta las que están ahumadas”, dijo.

“Lo más lógico es cocinarlo, con la manteca se deshace el parásito que haya”, recomendó.

Atención en lo que se adquiere

Precisó que aunque en el mercado no se han presentado casos, en las carnicerías generalmente tienen la presencia de moscas, insecto que se para en la carne, deposita su huevecillo y sale el gusano, el cual, se puede transportar hasta los hogares de la gente que dice que no tiene moscas, por lo que consideró fundamental que tanto el carnicero como el cliente preste bastante atención en el producto que adquiere.

El Señor Ignacio, quien ha sido galardonado con reconocimientos por su labor como fabricante de chorizo toluqueño, comentó que es fundamental visualizar las condiciones en las que se encuentre el establecimiento y las condiciones de la carne que le venden, puesto que las características físicas del producto evidencian el grado de naturalidad del mismo, a lo que agregó que para fabricar alrededor de 100 kilos de chorizo tarda aproximadamente 2 horas, tanto en el proceso de elaboración como el de rellenado.

“Nosotros comemos de aquí también, llevamos chorizo a otras partes del país. Se requiere de limpieza y dedicación”.

Visitas de COPRISEM

Información de la Secretaría de Salud del Estado de México, destaca que en lo que va de este 2019, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (COPRISEM), realizó 125 revisiones de productos cárnicos, de las cuales, en siete visitas de inspección, efectuadas en carnicerías de Toluca, detectaron productos caducados que fueron retirados inmediatamente.

La dependencia agregó que hasta el momento no tienen registros de ninguna queja referente a este tema, sin embargo, pone a disposición de la ciudadanía la línea telefónica 722 213 7000 y el correo electrónico denuncia.regulaciónsanitaria@edomex.gob.mx.

Señaló que, en la Jurisdicción de Regulación sanitaria de Toluca, impartieron 26 pláticas de fomento sanitario y relacionadas a las condiciones de higiene que debe cumplir el establecimiento en apego a la Norma NOM-251-SSA1-2009, dirigidas a propietarios y trabajadores de establecimientos de cárnicos.

Recomendaciones

La COPRISEM puntualizó que cualquier tipo de bacteria en productos cárnicos en crudo, se elimina con una adecuada cocción y llamó a los consumidores a adquirirlos en comercios establecidos, revisen que estén en óptimas condiciones y si su olor, textura y color denota alguna irregularidad, no consumirse.

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