Cohecho, corrupción y desconfianza frenan cultura de denuncia

En el año 2019 suman 2013 carpetas de investigación contra servidores públicos

Karina Villanueva García

Promover la cultura de la denuncia en todo el país y especialmente en el Estado de México parece más sencillo en teoría que en la práctica, pues a pesar del impulso que se le ha dado a la participación de la población, los ciudadanos confían cada vez menos en las autoridades y las instituciones de procuración y administración de justicia, lo cual se traduce en que quienes son víctimas de algún delito, prefieren no denunciar.

Así lo revelan datos de la última Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), misma que señala que a nivel nacional se estima que 35.6 por ciento de los hogares tuvo al menos una víctima de delito durante 2017. Mientras que en el Estado de México se estima que una persona fue víctima de un hecho delictivo en al menos 57.1 de los hogares.

La encuesta arroja que, en 2017, en el Estado de México se denunció 7.7 por ciento de los delitos, de los cuales el Ministerio Público inició Averiguación Previa o Carpeta de investigación en 97.3 por ciento de los casos.

A nivel nacional se estima que solo se denunció 10.4 por ciento de los delitos, de ellos en el 65.3 por ciento de los casos se inició averiguación previa o carpeta de investigación.

La cifra negra (delitos que no se denuncian) en territorio mexiquense equivale al 94.8 por ciento.

¿Por qué los ciudadanos no denuncian?

Una de las razones principales para quienes son víctimas de un delito no denuncien, es porque no tienen la certeza de que el delincuente será castigado.

Según la ENVIPE, a nivel nacional, del total de carpetas o averiguaciones iniciadas por el Ministerio Público, en 55.9 por ciento de los casos no pasó nada o no se continuó con la investigación

Entre las razones de las víctimas para no denunciar delitos ante las autoridades en el Estado de México, destacan la pérdida de tiempo con 40.8 por ciento y la desconfianza en la autoridad con 18.2 por ciento, dentro de las causas atribuibles a la autoridad.

Por causas atribuibles a la autoridad se entiende: miedo a ser víctimas de extorsión, pérdida de tiempo, trámites largos y difíciles, desconfianza en la autoridad, y actitud hostil de la autoridad.

2013 carpetas iniciadas contra servidores públicos de la FGJEM

Si los ciudadanos no denuncian de manera ordinaria cuando son víctimas de un hecho delictivo, difícilmente denunciarán a aquellos servidores públicos que incurren en prácticas ilegales, ya sean Agentes o secretarios del Ministerio Público, fiscales, policías ministeriales, entre otros.

Según información proporcionada por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) a este medio de comunicación, en lo que va del presente año, se tiene un registro de 2013 carpetas de investigación iniciadas en contra de personal de la dependencia.

La Fiscalía dijo desconocer de estos casos, cuantos han sido destituidos de su cargo, pues señaló que, algunos de los servidores públicos iniciaron procedimientos en la Junta de Conciliación y aún no se determina el fallo.

Asimismo, señaló que cualquier persona que haya sido víctima o testigo de corrupción, debe denunciarlo, no importa la institución a la que pertenezca, ni el cargo o rango del servidor público que lo cometa.

La denuncia puede ser anónima, y el denunciante puede recurrir a la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción; a través de la Aplicación móvil FGJEDOMEX, en el Centro de Atención Telefónica 2127382 y 018007028770, y en el correo electrónico cerotolerancia@edomex.gob.mx

Casos en Tlalnepantla y Coacalco

El último caso dado a conocer por la FGJEM data del 5 de junio, cuando se informó la separación del cargo a un agente del Ministerio Público por probable acto de corrupción; los hechos ocurrieron cuando dicho agente habría solicitado una cantidad en efectivo al familiar de una persona detenida por el delito de posesión de marihuana y cohecho para agilizar trámites. Por ello, el Órgano Interno de Control implementó el operativo procedente, que llevó a la detención y posterior puesta a disposición ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, para la debida integración de la carpeta de investigación.

Anteriormente, en mayo de 2019, la Fiscalía informó la vinculación a proceso a una agente del MP por delito de cohecho. La funcionaria laboraba en la Fiscalía Especializada en Robo de Vehículos, y habría solicitado dinero a una persona a cambio de certificar unas copias de una carpeta de investigación, delito por el cual fue denunciada y posteriormente detenida por personal de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción y de la Contraloría Interna de la FGJEM, quienes la remitieron ante un Juez.

La Contraloría Interna de la FGJEM ha señalado en reiteradas ocasiones una política de cero tolerancia en actos de corrupción hacia el interior de la institución, y ha asegurado que, continuará con acciones para inhibir la comisión de futuras conductas reprochables de servidores públicos y particulares vinculados por faltas graves.

“Hay que amar tu trabajo y ponerte la camiseta”: MP

Pero no todos los servidores públicos de la Fiscalía de Justicia incurren en actos como los señalados; existen excepciones destacadas, de funcionarios que entienden el significado y el valor de servir.

Ángeles Osorno García es abogada, egresada de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) y desde hace 28 años se desempeña como Agente del Ministerio Público de la FGJEM, antes PGJEM. En su paso por diversas agencias del territorio mexiquense como Tlalnepantla, Nezahualcóyotl, Metepec, Valle de Bravo, y Toluca, por mencionar algunas, asegura que nunca ha sentido la necesidad de actuar de manera ilegal.

“Decidí trabajar en la Fiscalía porque me gusta ayudar a la gente, nunca he estado inmiscuida en un acto de corrupción pues valoro mucho mi trabajo, mi libertad y a mi familia. Somos abogados, somos técnicos del Derecho, entonces sabemos las consecuencias que acarrea que tengamos una mala acción o que incurramos en casos de corrupción”.

Respecto a la percepción generalizada de corrupción al interior de la FGJEM dijo que, si bien es comprensible, es errónea “No todos somos iguales, hay servidores públicos que tienen bien puesta la camiseta, que son responsables y les gusta su trabajo y no lo ven como un negocio, sino como un servicio a la gente”.

Osorno García comentó que existe un código de ética al interior de la Institución e incluso reciben circulares constantemente en las cuales se les invita a brindar atención optima a los usuarios. “El nombre lo dice somos servidores públicos y estamos para servir a la gente, se nos hace mucho hincapié en la honestidad, y cómo debe ser el actuar del Ministerio Público, es decir, coadyuvar a una justicia pronta y expedita, que nos pongamos en los zapatos de los usuarios”.

Señaló que a pesar de las carencias que existen en la dependencia, como la falta de personal en áreas de MP, psicología, y policía ministerial, así como insumos, se intenta darles atención a todos los usuarios, y evitar malas prácticas.  Explicó que, en caso de que un servidor público sea sorprendido incurriendo en prácticas ilícitas, el mismo es remitido por la Fiscalía Anticorrupción.

Detalló que además existen las figuras de Contraloría y Visitaduría, mismas que revisan cuestiones administrativas; la Visitaduría abundó, hace recomendaciones, posteriormente da vista a la Contraloría interna, y esta a su vez a la Fiscalía Anticorrupción.

Finalmente, mencionó que los delitos más comunes en estos casos son cohecho, abuso de autoridad, y delitos por omisión.

Reeducación, la solución

En este sentido, Erik Toledo Villalpando, investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAEMéx, consideró que la corrupción es un fenómeno estructural que permea en todas las esferas y en las instancias públicas.

“Existe una tendencia estructural hacia estas prácticas, en el caso del sector público existe una tendencia al uso patrimonialista del poder y el cargo público, de tal manera que se busca el lucro personal, incluso de grupo con el ejercicio del poder (…) es muy complicado que de la noche a la mañana se elimine, o que, con algunas acciones o reformas legales, o castigos más severos, o con instancias que vigilen, se solucione de inmediato”.

Señaló que se debe apostar por la reeducación, misma que debe ir en dos vías: al servidor público, pero también al ciudadano, ya que explicó, es un fenómeno que se da de forma bilateral.

“La corrupción existe porque existen dos partes, mientras exista alguien que la promueva y alguien que se beneficie de ello, seguirá existiendo”.

Refirió que, el principal problema público de México en materia de percepción ciudadana es la corrupción, por lo que el investigador urgió a reeducar y reconstruir.

Poca confianza en las autoridades

En cuanto al nivel de confianza en autoridades de seguridad pública, seguridad nacional, procuración e impartición de justicia, en el Estado de México tan solo el 39 por ciento de la población de 18 años y más, confía en el Ministerio Público y las Procuradurías Estatales, mientras que un 37.1 por ciento confía en la Policía Ministerial o Judicial.

Asimismo, la población mexiquense ubica al Ministerio Público y Procuradurías Estatales como la tercera autoridad de seguridad y justicia más corrupta, solo por debajo de la policía de tránsito y la policía municipal.

“Los servidores públicos y los políticos no nos caen del cielo, emergen de nuestra propia realidad, en nuestro contexto, es un reflejo de lo que somos como sociedad, el asunto va más allá de solo tocar a los servidores públicos; es un asunto que también nos compete a los ciudadanos”: Erik Toledo Villalpando, investigador de la UAEMéx.

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