COVID- 19 deja expuesta pandemia de violencia contra la mujer 

Reportaje 

En la contingencia, en México se incremento la violencia contra las mujeres, así como asesinatos, llamadas telefónicas de auxilio y denuncias por violencia familiar. 

Laura Velásquez 

Hace unos meses, a través de redes sociales se exhibió a Horacio Aguilar Álvarez de Alba, notario del Estado de México en situación de maltrato a su esposa fuera de su domicilio, lo que obligó a las autoridades mexiquenses a intervenir. Recientemente, esto llevó a no tolerar la violencia contra las mujeres y en sanción, se destituyó al funcionario público. Pero este, es uno de los casos de agresiones que durante la pandemia surgieron en el interior de los hogares, sitios que contrario a ser un resguardo seguro, obligó a las mujeres violentadas a que convivan 24 horas del día por siete días a la semana en un mismo espacio con su principal agresor, su pareja. 

La violencia contra la mujer por motivos de género es un asunto anterior al COVID-19, pero las alarmas se encienden cuando la pandemia por la que atraviesa el mundo tiene ocupados a los Estados y sitiadas a las mujeres junto a sus agresores e incluso posibles feminicidas. 

Durante la contingencia del COVID-19 en México se ha incrementado la violencia contra las mujeres, adolescentes y niñas: más asesinatos, llamadas telefónicas de auxilio, denuncias por violencia familiar y sobrecupo en algunos refugios para víctimas. Con esto, ha quedado expuesta la “otra pandemia”, la de violencia de género, como la considera la Organización de las Naciones Unidas (ONU). 

Las pandemias generan un contexto de crisis económica, de descontento social e individual y los desastres naturales, todo esto en conjunto pueden aumentar los factores de riesgo para que las mujeres y los niños sufran de violencia de género, ésta última muy relacionada con violencia infantil. 

Distintos tipos de violencia 

Al respecto, Céline González Schont, Directora de Evaluación Académica y profesora asociada al Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), puntualizó que puede haber distintos tipos de violencia: psicológica, física, social, patrimonial y económica, por lo tanto, la violencia de género es una problemática compleja. Consideró que cuando se implementa una política como el distanciamiento social que ayuda a disminuir contagios derivados de una pandemia en la población, esta acción tiene efectos no deseados en otros ámbitos, como son los hogares. 

Dijó que el programa público Quédate en Casa, hace que las mujeres convivan 24 horas por siete días a la semana en un mismo espacio con su principal agresor, por lo que en lugar de que haya espacios en los que disminuya la violencia, pasa todo lo contrario. La experta mencionó que esta ha sido una política en la que el gobierno ha tenido campañas, pero no son suficientes para abatir la problemática de la violencia contra la mujer, se debe ir más allá. 

Explicó que independientemente del lugar que ocupe la mujer en la jerarquía económica, la población más vulnerable se sitúa mayormente en mujeres de escasos recursos porque sufren estrés ante la falta de ingresos. Consideró que, tras la emergencia sanitaria, regresar a los niveles de empleo antes de la pandemia costará mucho. El aumento en el desempleo sobre todo en varones es un aspecto preocupante, pues consideró que esto aumentará la violencia hacia las mujeres debido a que los hombres tienden a fallar en los roles de género implantados por la comunidad. 

En caso contrario, cuando una mujer se queda sin empleo, hay estudios que revelan que hay menor violencia contra ellas, en cuanto a los roles de género, éstas ya cumplen con las expectativas de cuidado del hogar, cumplen con lo que la comunidad espera. Sin embargo, esto genera que entre más se ocupen en el cuidado del hogar, menores posibilidades hay de encontrar un trabajo y eso las vuelve dependientes, sin ingresos y con temores. 

La suspensión de actividades escolares y laborales ha multiplicado la carga doméstica y de cuidados familiares de las mujeres, ya estimada en tres veces más que la de los hombres, indicó. 

Reconoció que para las mujeres que viven violencia, tener un trabajo remunerado es fundamental para salir de una relación, sin ello, no hay manera de escapar. Por ello, subrayó que se necesitan recursos monetarios para salir de una situación de violencia. Agregó que las pandemias, afectan todo, al no tener acceso a recursos como alimentación, transporte y seguridad social puede aumentar sustancialmente la violencia contra la mujer y los niños. Consideró que la separación de las mujeres con su familia puede tener efectos sobre los bienes que se requieren para sobrevivir. 

Aumento de embarazos 

No obstante, hay un aspecto que se debe tomar en cuenta, tras la pandemia se prevé que en el largo plazo habrá un cambio en la demografía con embarazos de menores de edad. 

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en 2018, México ocupaba el primer lugar en cuanto a embarazos adolescentes. González Schont, insistió que en estos contextos de crisis están ligados a aumentar a matrimonios infantiles y violaciones sexuales. Otro efecto de la pandemia será que el hacinamiento provocará un aumento de embarazos no deseados y adolescentes. 

Aislamiento con su agresor 

La instrucción de quedarse en casa obligó a muchas mujeres a permanecer en un aislamiento con su agresor durante esta contingencia. En un reporte de la Red Nacional de Refugios (RNR) indicó que, a partir del 23 de marzo, las llamadas de auxilio recibidas crecieron 60 por ciento y que sus 69 refugios están entre el 80 por ciento y el 110 por ciento de su capacidad 

La situación no es distinta en el Estado de México, durante el confinamiento, producto de la pandemia del coronavirus, se ha incrementado la violencia contra las mujeres de manera significativa. Información proporcionada por el Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social (CEMyBS) informó que, a partir del inicio del resguardo domiciliario derivado de la emergencia sanitaria, las llamadas a la Línea Sin Violencia (800 108 4043) ha tenido un incremento de 72 por ciento, esto a partir del 20 de marzo al 15 de julio de 2020 con respecto al mismo periodo del 2019. 

De acuerdo con el CEMyBS, de las llamadas registradas durante la pandemia, se han recibido 2 mil 872 llamadas; de éstas, 2 mil 375 fueron por violencia y 497 por casos no asociados a violencia, pero se les otorgó algún tipo de servicio. 

La Unidad de Comunicación Social del Consejo desglosó que de las 2 mil 375 llamadas por violencia, se canalizaron: mil 110 a Unidades de Atención del CEMyBS, 513 a Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), 36 a Refugios, 215 al Instituto Nacional de las Mujeres, 299 a la Red de líneas telefónicas, 23 al DIF Estado de México, 3 a la Secretaría del Trabajo, 38 a los Ayuntamientos, 2 al Instituto Mexiquense contra las Adicciones (IMCA), 31 a la Defensoría Pública, 3 al Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez de la Secretaría de Salud Federal y 102 no requirieron canalización. 

De estas llamadas, mil 361 recibieron asesoría jurídica, 727 atención psicológica, 47 atención jurídica y psicológica y 240 información. 

Mientras que de las 497 llamadas de no violencia se canalizaron a: 67 a Oficinas Centrales del CEMyBS, 109 a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), 53 al Instituto Nacional de las Mujeres, 105 a la Red de líneas telefónicas, 24 al DIF Estado de México, 14 a los Ayuntamientos, 1 a Instituto Mexiquense contra las Adicciones (IMCA), 18 a la Defensoría Pública, 16 al Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez de la Secretaría de Salud Federal y 90 no requirieron canalización. 

De estas mismas llamadas, 132 recibieron asesoría jurídica, 95 atención psicológica, dos atención jurídica y psicológica y 268 de información. 

De igual forma, CEMyBS reportó que actualmente, la aplicación digital Red Naranja cuenta con más de 17 mil descargas. Agregó que aproximadamente, el 60 por ciento de las mujeres víctimas de violencia se enteran de este tipo de servicios en línea a través de una persona conocida, que tiene acceso herramientas como la app o por haber visto la información en alguna red social. 

Esta línea atendió en promedio a 500 mujeres durante los primeros dos meses del año, pero a partir del 20 de marzo, cuando inició al aislamiento domiciliario recomendado por las autoridades para evitar contagios de COVID-19, subió de forma acelerada. 

Contingencia sin Violencia 

Tras la gravedad de la violencia al interior de los hogares contra la mujer, el Gobierno del Estado de México lanzó desde el inicio del resguardo domiciliario la campaña Contingencia sin Violencia, en la que invita a las mujeres a denunciar agresiones o acudir a la línea 800 para pedir apoyo, psicológico o legal, y se han dispuesto más centros de atención afuera de algunos supermercados, para recibir quejas o denuncias de mujeres víctimas de violencia de género que por alguna razón no hayan podido pedir apoyo vía telefónica. 

Pese a que las llamadas de auxilio van en aumento, las denuncias formales contra los agresores muestran una disminución de casi 20 por ciento. En lo que va del año, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México ha iniciado 3 mil 678 carpetas de investigación por violencia intrafamiliar; durante febrero y marzo recibieron casi mil denuncias mensuales, pero en abril, el número de carpetas iniciadas se redujo a 800 en promedio. 

Necesario ampliar la atención 

De acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que, en los 11 delitos que reporta, el Estado de México ocupa primer lugar en 6 delitos: feminicidio, Lesiones dolosas, secuestro de mujeres, Extorsión de mujeres, Violencia de género y Violación. En violencia familiar ocupa el cuarto lugar. Al analizar la tasa de estos delitos por cada 100 mil mujeres se observa que la entidad se mantiene en los primeros lugares en los delitos de Violencia de género con el cuarto lugar. 

Tras estas cifras, el CEMyBS enfatizó que desde el inicio de la actual administración estatal se ha trabajado en la prevención, sin embargo, el confinamiento dejó ver que el reto es mayor, es necesario ampliar los servicios de atención a la violencia de género para no sólo trabajar para disminuirla sino erradicarla de fondo y así pasar a una nueva dinámica social. 

Por ello, se han enfocado en la ejecución de la campaña Masculinidad-ES, la cual tiene como objetivo educar a los hombres en relaciones igualitarias, además de aprender los diferentes tipos de ejercer las masculinidades.. Aunado que durante la contingencia los servicios hacia las mujeres se declararon como esenciales, por lo tanto, no pararon e incluso, impulsaron la campaña Contingencia sin violencia, así como la Guía para mujeres en situación de violencia. 

 “Cuando los hombres pierden su trabajo fallan en cumplir las expectativas de ser la persona proveedora, fuerte, que mantiene a su familia. Para resolver esta crisis individual de los hombres, lo hacen a través de violencia para contrarrestar que no cumplen con el rol”: Céline González Schont, profesora asociada del CIDE.

Situación en EdoMéx 

El CEMyBS informó que, en el EdoMéx a partir del inicio del resguardo domiciliario derivado de la emergencia sanitaria, las llamadas a la Línea Sin Violencia (800 108 4043) ha tenido un incremento de 72 por ciento. 

Delitos en la entidad 

Cifras del SESNSP indican que, en los 11 delitos que reporta, el Estado de México ocupa primer lugar en 6 delitos: feminicidio, Lesiones dolosas, secuestro de mujeres, Extorsión de mujeres, Violencia de género y Violación. 

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