Declaratoria de Violencia de Género cumple cuatro años y los feminicidios siguen

El 28 de julio de 2015, 11 municipios mexiquenses fueron decretados con la alerta de género para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres, a cuatro años, ya se espera una segunda alerta, ahora por desapariciones.

Karina Villanueva García

“Hemos decidido promover desde el gobierno del estado y solicitar de manera oficial la Alerta de Género. Será una herramienta para consolidar los programas sociales y acciones que se llevan a cabo en este gobierno para combatir la violencia contra las mujeres”, afirmaba en julio del 2015 el entonces gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas.

A pocos días de que se cumplan cuatro años de la Declaratoria de Violencia de Género en 11 municipios de la entidad, la violencia contra las mujeres lejos de disminuir, ha aumentado y ha alcanzado incluso a los municipios no decretados.

Antecedentes

El 28 de julio de 2015, el Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres acordó por unanimidad la procedencia de la declaratoria de Alerta de Violencia de Género para el Estado de México en: Chalco, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec de Morelos, Ixtapaluca, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Tlalnepantla de Baz, Toluca, Tultitlán y Valle de Chalco.

En febrero de 2015, cinco meses antes de la declaratoria, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), determinó improcedente el amparo que presentó en abril del 2014 el Gobierno estatal para que no se aplicara la alerta de género en territorio mexiquense, dando inicio a la discusión para su procedencia y su posterior implementación.

Los casos se replican

Tras la declaratoria, los casos de violencia contra las mujeres y los feminicidios comenzaron a visibilizarse, las voces para exigir justicia aumentaron, al tiempo que cientos de mujeres pasaron a ser parte de la estadística de violencia en el Estado de México.

En cuatro años, los casos son constantes y los encabezados de los medios de comunicación dan cuenta de ello: jóvenes desaparecen tras abordar un taxi o un autobús; mujeres asesinadas a manos de sus parejas sentimentales; niñas y adolescentes abusadas, violadas y torturadas; desde las más pequeñas hasta las madres de familia, pasando por las estudiantes, obreras y profesionistas.

Cada día, tras la noticia de un nuevo caso, la sociedad va normalizando el fenómeno y perdiendo la capacidad de asombro, pero también de reacción. Al respecto, el comisionado de los Derechos Humanos en la entidad, Jorge Olvera García, consideró que uno de los retos es no justificar ni normalizar la violencia, situación que dijo, es difícil toda vez que estamos inmersos en una cultura machista.

Fátima, Jessica, Esthefanie, Brenda, y la lista sigue

“En México y en el Estado de México nos matan porque se puede, porque no pasa nada, porque no hay justicia. Porque las propias autoridades no hacen nada, mientras las mujeres no nos protejamos, nos van a seguir matando”, recriminó Lorena Gutiérrez, madre de Fátima Quintana, pequeña de 12 años de edad, quien fue víctima de feminicidio en el municipio de Lerma, en febrero de 2015, cinco meses antes de la declaratoria.

A pesar de que Lerma no está considerado dentro de los 11 municipios que tienen la declaratoria de Alerta de Género, el caso de Fátima ha sido uno de los más violentos de los que se tiene registro en el Estado de México. A la fecha, la familia de la pequeña sigue a la espera de la sentencia de uno de los tres agresores, para quien han pedido la pena máxima.

La pena por el delito de feminicidio va desde los 40 hasta los 70 años de prisión o prisión vitalicia y de 700 a cinco mil días de multa.

“Ya no me van a regresar a mi hija, lo único que me queda es exigir justicia. Cuiden a sus hijas, yo creo que estamos en un Estado fallido, lo que tenemos que hacer es exigirle al Gobierno que las muertes no queden impunes”, manifestó Juana Pedroza, madre de Jessica Sevilla, médico cirujano que en agosto de 2017 fue hallada sin vida con signos de tortura, en la comunidad El Hielo, municipio de Huixquilucan.

Pueden citarse más ejemplos, Valeria, en Melchor Ocampo; Camila, en Valle de Chalco; y el más reciente, el de Brenda Cruz, de 21 años de edad, quien tras abordar un taxi colectivo en el municipio de Amanalco, el pasado domingo 14 de julio desapareció, y luego de cinco días fue encontrada sin vida en la comunidad de Loma Blanca, en Almoloya de Juárez.

“Gracias a las autoridades por tardarse tanto en los protocolos, gracias a ellos mi hermanita ya no está aquí. Nos la arrebataron, mi niña no merecías esto”, publicó la hermana de Brenda, Johana García en redes sociales.

Más de 300 feminicidios en cinco años

Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), desde julio del 2015 a junio del 2019, en el Estado de México se han perpetrado 336 feminicidios. Se indica que en 2015 se registraron 59, en 2016 fueron 56, en 2017 incrementó a 70, en 2018 se registraron 109 y en lo que va del 2019 se tiene registro de 42 casos.

A estas cifras se le deben sumar los casos que no son denunciados ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), es decir, la “cifra negra”, los asesinatos de mujeres que son tipificados como homicidios dolosos, así como violaciones, y abusos.

Según el SESNSP, el Estado de México tiene en la lista de los 100 municipios más peligrosos para las mujeres, 10 demarcaciones, entre ellas Ixtapaluca, Chalco, Ecatepec, Toluca y Tultitlán, que forman parte de los sitios considerados en la declaratoria de Violencia de Género, pero también en otras zonas donde los asesinatos de mujeres han ido en aumento, como en el corredor Huehuetoca- Zumpango, en el norte del valle de México y en la periferia del capital mexiquense, como Almoloya de Juárez.

Desapariciones

Aunado al tema de la violencia feminicida, en territorio mexiquense existe preocupación por el incremento en casos de desaparición de mujeres; en junio de 2018, diversas organizaciones sociales y colectivos solicitaron la declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG) por desapariciones.

La misma fue solicitada para los municipios de Ecatepec, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli, Nezahualcóyotl, Ixtapaluca, Valle de Chalco y Toluca. Se busca que se atienda de manera urgente, integral y con enfoque diferenciado la desaparición de niñas, adolescentes y mujeres.

Pendientes

Itzel Hernández Lara, coordinadora de la especialidad de Género, Violencia y Políticas Públicas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAEMéx, lamentó que los indicadores no reflejan un cambio sustancial ni una disminución de delitos contra las mujeres.

Señaló que contar con la Alerta de Violencia de Género permite visibilizar un fenómeno y problema social que persiste, consideró que con ello se obliga a la búsqueda de acciones y estrategias para su erradicación.

Contrario a las voces que señalan que, ante los resultados negativos de la Alerta, esta debería desaparecer, la investigadora, consideró que lejos de ello, incluso sería viable extenderla a los 125 municipios o al menos a los que registran incidencia de violencia y que no están dentro de los 11 alertados.

Hernández Lara afirmó que, para tener resultados notables, hace falta fortalecer la coordinación interinstitucional entre las dependencias que están vinculadas con temas de seguridad y prevención, así como la capacitación de los funcionarios que se encuentran en los ámbitos de procuración de justicia.

La especialista en Género puntualizó que, el tema de la subordinación de las mujeres tiene su expresión más terrible en el feminicidio y la violencia, y reconoció que es un fenómeno que está vinculado a una cultura machista que legitima la violencia que se genera en contra de las mujeres.

Consideró viable impulsar una campaña que vaya en contra de legitimar estos actos, así como fortalecer los mecanismos de identificación de violencia y de prevención, y formar los lazos y vínculos con las organizaciones de la sociedad civil pues son las más cercanas a las personas que padecen este tipo de violencia, abriendo espacios de dialogo y otorgando recursos suficientes

Recomendación CODHEM

En octubre de 2018 la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, emitió una recomendación por violencia feminicida en territorio mexiquense. La misma está dirigida al Poder Ejecutivo, al Poder Judicial, a la FGJEM y a las alcaldías de los 125 municipios mexiquenses.

La misma destaca la necesidad de realizar una investigación transdisciplinaria que identifique los múltiples factores que originan la violencia feminicida, así como ejecutar planes y programas encaminados a la prevención y erradicación de los feminicidios. A la fecha solo tres de los 125 municipios han aceptado la recomendación.

“Se siguen matando mujeres y poco sabemos de las condenas o de las detenciones de los responsables. El mensaje que se ha dado es que es un delito que no recibe el castigo inmediato, expedito, es decir, existe una percepción de impunidad, las investigaciones no están reflejando la urgencia de atender este problema que es crucial”: Itzel Hernández, coordinadora de la especialidad de Género de la UAEMéx.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *