El miedo crece

Martha González

Este fue un fin de semana terrible para el Estado de México, debido a la lamentable muerte del alcalde de Valle de Chalco Solidaridad, en medio de condiciones tristes que afectan a todos los mexiquenses.

El edil perdió la vida luego de un atentado en una comunidad de su propio municipio, tras terminar una gira de trabajo.

Francisco Tenorio era un luchador social conocido y reconocido en la región donde había trabajado desde la juventud, primero desde el PRD y luego en Morena, desde su fundación.

Su viuda, Yesica Rojas, dijo ayer que fue un hombre generoso y preocupado, que no tenía miedo de trabajar por el bienestar de la gente de su comunidad.

Es la voz unánime de todo el que se expresó al respecto en estos aciagos días.

Aún así, fue asesinado a sangre fría por un joven, de muy corta edad, demasiado para cometer un crimen de esta naturaleza.

Las condiciones en las que se desarrollaron los hechos son por demás escandalosas.

El asesino se le acercó sin el menor empacho, entabló conversación con la víctima e incluso le pidió que lo llevara en su vehículo.

Empezaremos por decir que es muy lamentable que en nuestra sociedad haya jóvenes en condiciones de arrebatar una vida, en las condiciones que sea, pero estas son peores.

Luego, diremos que es todavía más aterrador saber que en esa región y municipio no es la primera vez que ocurre un atentado contra un político, lo que nos habla de la gravedad de la situación en aquella tierras, que aunque estén alejadas de la capital, también son mexiquenses.

El gobernador Alfredo del Mazo dijo desde el día del ataque que se realizarán las investigaciones pertinentes y se aplicará el pedo de la ley contra los responsables.

El caso es que esta tampoco fue la primera agresión en contra de un funcionario municipal en nuestra entidad.

En ese contexto, es urgente que la fiscalía general del estado localice al o los asesinos y nos de una explicación de lo ocurrido, para que vuelva la tranquilidad, al menos en parte, porque mientras no se esclarezcan todas las agresiones y se frene la violencia, no habrá paz.

Los índices de delincuencia en nuestra entidad crecen y no parece haber una estrategia de seguridad suficiente para frenarla. Los ciudadanos viven esa realidad a diario, pero ante hechos de violencia como la que le arrebató la vida a Francisco Tenorio, el miedo también crece y nos cimbra a todos.

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