Fake News, la otra pandemia que acecha al EdoMéx

Reportaje

Los mensajes falsos generan una emoción y la primera intuición que se provoca es reenviar y ahí es donde inicia la cadena de las fake news.

Laura Velásquez

Desde hace dos semanas, municipios del norte, centro y sur del Estado de México han acontecido hechos violentos, concentraciones, bloqueos carreteros contra supuestas fumigaciones, formación de brigadas para cuidar pozos de agua y hasta la quema de una carroza funeraria, actos encabezados por la misma población quienes al hacer caso a audios con mensajes falsos, abonaron a la propagación del miedo justo en medio de la contingencia sanitaria actual derivada del COVID-19.

Además de enfrentar la pandemia de COVID-19, México vive la propagación de noticias falsas que circulan en las redes sociales, en aplicaciones de mensajería, lo que provoca un impacto adverso para enfrentar la situación, lo que se conoce como «fake news» tienen un efecto directo en el estado de ánimo y éste poco a poco evoluciona hasta generar pánico, lamentablemente.

El fenómeno de desinformar no es nuevo. Desde que el ser humano se comunica, existen rumores y mentiras que se cuelan entre verdades para que muchos crean lo que conviene solamente a algunos, algo que hoy en día se conoce como fake news.

Para cambiar la opinión pública

De acuerdo con Narce Dalia Ruiz Guzmán, Profesora del área de Comunicación y Medios Digitales del Tecnológico de Monterrey Campus Toluca, precisó que las «fake news», se diseñan para cambiar la opinión pública, se generan en granjas de bots que buscan generar un cambio social, «que alguien las reciba y las disemine». Agregó que por cada noticia falsa circula 100 veces más que una noticia verdadera. No obstante, lo más grave de esto es que no se conoce quién está detrás.

«No te podría decir quién orquesta una campaña contra el sector salud, pero sí me parece muy grave que no tengamos el discernimiento y que contrastemos la información», dijo.

Son más compartidos

Un estudio publicado por investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), mostró que las fake news se distribuyen más rápidamente y tienen más alcance que las veraces. Según el informe, las noticias falsas tienen un 70 por ciento más de probabilidad de ser “retuiteadas o compartidas» que las verídicas. De acuerdo con los investigadores a cargo del estudio, las noticias falsas causan más sorpresa y rechazo, mientras que las reales causan más ansiedad y tristeza.

E incluso, cuando más sorprende algo o mueve más emociones, mayor es la voluntad de compartirla y no verificar si se trata de información verídica.

La especialista, indicó que los mensajes falsos generan una emoción y la primera intuición que se provoca es reenviar, dar click, compartir y ahí es donde inicia la cadena de las fake news. Es fundamental, contrastar la información en portales confiables, no solo una, sino dos o hasta tres veces. No obstante, aceptó que esto no se hace porque no existe un hábito cotidiano de no verificar la información ya sea por la zona geográfica en la que se encuentran.

Hechos violentos por mensajes falsos

Tras los hechos violentos, destrozos de vehículos oficiales derivados de mensajes falsos sobre supuestas fumigaciones y contaminación de manantiales por elementos de seguridad y de la Guardia Nacional (GN) en municipios como San José del Rincón, Ixtlahuaca, San Felipe del Progreso, Almoloya de Juárez, Otzoloapan y más recientemente, en Valle de Bravo, la experta mencionó que la característica de estos municipios es que son «zonas rurales» en las que la población tiene celular con WhatsApp pero no tiene internet para entrar a las noticias y contrastarlas.

«Esta atribución hace que la gente comparta sin contrastar lo que les llega. Pero hemos notado que normalmente, creemos cosas que van con nuestra línea de pensamiento, es decir, nosotros sesgamos nuestra mirada hacia lo que creemos, cosa que no necesariamente es así y afectamos a más personas».

Tiene dos caras

Ruiz Guzmán, consideró que derivado de la pandemia por el COVID- 19 y las redes sociales, se vive un momento único donde éstas, han demostrado que sirven para cosas positivas pero también tienen otra cara, donde una persona que tiene el poder para crear granjas de bots puede provocar cosas negativas y afectan a la población.

Puntualizó que desafortunadamente, la población considera estas falsas noticias o audios porque apelan a las emociones más básicas. Pese a tener contenido irreal y falso de manera obvia, la gente no se toma el tiempo para preguntar y contrastar, reafirmó.

Observar las emociones

A decir del especialista en Psicología de la Salud y Profesor de tiempo completo de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Alejandro Gutiérrez Cedeño, indicó que las emociones son reacciones psicofisiológicas que acompañan al ser humano toda su vida, pero dadas las circunstancias actuales se deben hacer modificaciones para enfrentar lo que hoy en día se atraviesa, los conflictos generados por el encierro derivado de la pandemia y la gran cantidad de información que llega.

Signos como la irritación es el primer elemento que se tiene que aprender a observar, indicó que esta viene acompañada comúnmente de la ansiedad, angustia y se debe tener cuidado después de estas, porque se llega a presentar la «agresión», por esto, es fundamental observar a la persona o las personas que se dejan guiar por mensajes falsos.

Comentó que con esta contingencia, algunas personas presentan escenarios de ansiedad, irritación, manías y obsesiones, que alterarse pueden generar conductas adversas como la violencia.

“En algunas partes del mundo se han presentado situaciones que derivaron en cuadros de histeria colectiva; este fenómeno es preocupante”, dijo.

El experto en psicología , llamó a reflexionar en todos los comportamientos que de hacen en el hogar, qué tanto suman para el bienestar o restan para el malestar, no obstante, son estados que todos deciden. No obstante, la irritación o neurosis de puede derivar de el estancamiento de planes, de aislamiento en casa y hasta por la falta de ingresos, esto provoca que al menor mensaje que genere miedo, pueda desatar problemas de violencia que afectará a la población.

Verificar y descartar la información

En tanto, la profesora del área de Comunicación y Medios Digitales, Ruiz Guzmán, mencionó que, los jóvenes tienen un papel esencial en ayudar a los adultos a corroborar la información, verificar y de alguna manera, descartar lo que llega a través de los mensajes. Ya que mayormente, las personas adultas son las que ven las noticas falsas y comparten, por esta razón, es fundamental que las personas jóvenes apoyen en investigar o utilizar herramientas en las que se confirme algún hecho.

Indicó que todas las personas tienen el derecho de compartir en redes de amistades lo que les llega, sin embargo, dada la situación actual, de evitar desinformación, se debe frenar.

«La única solución es que hagamos una cadena de conciencia entre los que verificamos información y desde la docencia, se enseñe a los jóvenes a discernir, verificar temas de todos rubros, esto va a ayudar a que en el momento en el que les lleguen noticias falsas, puedan enseñar a más personas. Si ellos tienen conciencia, es la manera en la que podemos combatir desde nuestras trincheras esta desinformación», agregó.

Redes sociales más utilizadas

Datos del estudio “Radiografía sobre la difusión de fake news en México”, señala que las cinco redes sociales más utilizadas por los mexicanos son WhatsApp, YouTube, Twitter, Instagram y Facebook; esta última tiene más de 82 millones de usuarios, de los cuales 88 por ciento, asegura haber recibido alguna vez mensajes erróneos. Mientras que en WhatsApp, el 90 por ciento ha recibido noticias falsas sobre la COVID-19, así como 91 por ciento de los que utilizan Instagram.

Este estudio considera que hoy en día, la epidemia de desinformación alcanza cifras importantes y convierte a México en el segundo, después de Turquía, con mayor generación de noticias falsas. Desafortunadamente, las cinco redes sociales más usadas por los mexicanos se encuentran en un nivel alto de circulación y propagación de información falsa.

Si las personas que las consultan tienen acceso a las mismas noticias y sólo centran su atención en ellas para mantenerse informadas, el problema cobra grandes dimensiones y se provoca un miedo agudo. En ese sentido, las fake news tienen hoy un papel importante en la desinformación de los mexicanos.

Pasos para evitar su propagación

Dadas estas circunstancias, la especialista estableció cinco pasos para evitar la propagación de comunicación imprecisa: no creer al 100 por ciento lo que circula en las redes sociales; darse unos minutos para corroborar antes de compartir; guardar la calma y no dejarse llevar por los impulsos ni hacer comentarios deliberados si no tenemos la seguridad.

Asimismo, mantenerse informados a través de autoridades de salud, nacionales e internacionales; y seguir las normas de sanidad establecidas para evitar el contagio.

«Es tan de ciencia ficción que te emociona, te lo crees y lo compartes. Esta es la actitud de la persona, con la emoción primaria, te hace compartir y hasta opinar, te despierta la atención»: Narce Dalia Ruiz Guzmán, Profesora del Tecnológico de Monterrey.

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