Gobernar sin recursos

Martha González Aguilera 

Algo pasa con los municipios gobernados por Morena que insisten en lanzarse contra el gobierno del Estado de México sin ton ni son y culparlo de todos sus males.

Un buen ejemplo es el de la inseguridad, con las cifras que se han ventilado acerca de los índices delictivos del año pasado y que las alcaldías pretenden negar o cuestionar, como si hubiera manera.

Lo peor, todas vienen de Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, un organismo federal, por lo que ninguna lógica tiene culpar al gobierno mexiquense de querer falsear los datos o afectar a los presidentes municipales.

Casos similares hemos visto con otros temas, como el Fefom, los recursos y las obras públicas y todo parece indicar que algunos alcaldes acuden a ese mecanismo con la intención de mantener a su “público” entretenido, porque sus gobiernos no tienen mucho de qué hablar.

Y es que con eso de que los recursos federales no terminan por llegar a sus destinos, las administraciones municipales no tienen con qué responder a las promesas que hicieron en campaña y así, de obra pública ni hablar.

Lo vimos en los informes del primer año, que se limitaron a pinta de banquetas, limpieza de espacios públicos y el resto fue discurso contra la corrupción.

Aplican el mismo mecanismo del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador que ahora distrae la atención de la falta de resultados y el desastre por el desabasto de medicamentos con la rifa del avión presidencial.

La falta de recursos en todos los niveles de gobierno se debe al retraso del gobierno federal en el cumplimiento de sus funciones y a que aún no entendemos a dónde fueron los recursos federales, lo que tiene paralizados a los gobiernos y con ello a la economía en todos los sectores.

Ya el sector de la construcción ha señalado que están en graves problemas para sobrevivir ante esta situación y no es el único golpeado.

Mientras tanto, el presidente López Obrador visita el Estado de México para reunirse con comunidades indígenas y la pregunta es ¿cuando el aparato de gobierno federal funcionará de manera normal?

Ya estamos a inicios del segundo año y parece que no terminan los funcionarios de entender el modo en que deben hacer su trabajo.
Algunos de los integrantes del gabinete han optado por renunciar y el presidente dice que habrá más.

Mientras tanto, los que la pagan son los ciudadanos, porque ante la parálisis, los empresarios optan por despedir personal o pagar medios sueldos.

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