Grave falta de operación de plantas de tratamiento de aguas municipales

El director del CIRA, aseguró que la tecnología para tratar aguas residuales existe desde hace 20 años, pero lo que no hay es voluntad política para atender el problema.

Laura Velásquez

Según datos oficiales, en México se reportan como tratadas 57% de las aguas residuales colectadas. Sin embargo, más de la mitad de las plantas de tratamiento municipales presentan una calificación de mala a pésima en su funcionamiento. Este mal funcionamiento es un problema que se debe principalmente a tres factores: las grandes cantidades de energía eléctrica necesarias para su operación, los costos asociados a la adquisición de lodos activados y materiales especiales y los costos por funcionar con un volumen de aguas residuales que excede su capacidad.

Los recursos hídricos en México, al igual que en el resto del mundo, se encuentran bajo una creciente presión. El crecimiento demográfico, la urbanización y el aumento en el consumo de agua en los hogares, la agricultura y la industria, han aumentado significativamente el uso global del agua, pero este desarrollo conduce a la escasez.

A pesar de esta condición, los usuarios del agua y demás actores involucrados en el sector, satisfacen sus necesidades sin tomar en cuenta el impacto sobre los demás. Las diferentes actividades productivas al generar desechos diversos, son las fuentes principales de contaminación de ríos, canales y lagos, lo que se traduce en la desaparición de la vegetación natural, así como en la muerte de fauna.

Por otra parte, la descarga directa a cuerpos de agua de las aguas residuales generadas en estas actividades, limita el uso del recurso para diferentes usos productivos como el riego o la pesca, el consumo de agua potable y recreación de contacto. En resumen, la falta de coordinación entre usuarios y autoridades, aunado a la falta de un adecuado tratamiento y reúso de las aguas residuales generadas conducen a la sobreexplotación del recurso, la contaminación de ecosistemas, la degradación de los suelos e impacto negativo sobre la seguridad alimentaria.

Ante esta problemática, el saneamiento de las aguas residuales adquiere más importancia para asegurar su recolección, transporte, tratamiento y adecuada disposición en los cuerpos receptores, en condiciones que no perjudiquen al medio ambiente y la salud de la población.

Vertimiento de aguas residuales en caudales

Daury García Pulido, director del Centro Interamericano de Recursos del Agua (CIRA) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), precisó que en México se generan 215 metros cúbicos por segundo de agua residual no municipal, es decir, industrial o agrícola.

En el caso del Estado de México, ejemplificó que, en un caudal de 37 metros cúbicos, 27 metros cúbicos son de agua residual sin tratar, la cobertura de tratamiento es cercana al 30% mientras que la capacidad instalada es de 10.19 metros cúbicos por segundo, es decir, casi la tercera parte, que es insuficiente.

Reconoció que desafortunadamente, en anteriores administraciones se redujo la norma ambiental sobre el vertimiento de aguas residuales en caudales, debido a que los industriales condicionaron a las autoridades con el cierre de empresas, por lo que con tal de que no creciera el desempleo, decidieron flexibilizar la normativa y con ello, dejar que descargaran sus aguas residuales en los arroyos en la actualidad están contaminados.

“Para la industria, tratar el agua no es caro, todo lo contrario. Pero no lo hacen y prefieren seguir vertiendo aguas residuales que junto con las de tipo doméstico son más difíciles de tratar”, dijo.

Datos de enero del 2019 de la Oficina de Información Científica y Tecnológica para el Congreso de la Unión (INCyTU), establecida y operada por el Foro Consultivo, Científico y Tecnológico (FCCyT), revelan que los costos por la contaminación del agua en México se estiman en 57 mil millones de pesos, es decir, representan el 0.3% del Producto Interno Bruto (PIB) mientras que el de los daños ambientales asociados asciende a 900 mil millones anuales que representan el 5% del PIB.

Logros insuficientes

En México se han hecho esfuerzos recientes para aumentar el porcentaje de aguas residuales tratadas, lo cual podría traer múltiples beneficios al país, pero los logros aún no son suficientes.

Dicho documento señala que, el saneamiento, agua potable y alcantarillado son responsabilidad de los gobiernos municipales. Actualmente, la cobertura del drenaje en el país es de 73%, con 2 mil 477 plantas de tratamiento. Sin embargo, solo 57% de las aguas municipales recolectadas en el sistema de drenaje son tratadas y existe un volumen indeterminado de aguas que no son colectadas debido a que se pierden en las redes de desagüe o son vertidas ilegalmente al medio ambiente.

Plantas de tratamiento

Un problema grave es la falta de operación de las plantas de tratamiento y otro es que no se tiene regulación alguna sobre su tamaño, por lo cual existe una diversidad de tamaños y estructuras, aunque podrían clasificarse por la cantidad de agua que reciben.

En el Estado de México se cuenta con 230 plantas de tratamiento de aguas residuales con capacidad para tratar 11 mil 959 litros por segundo, la cobertura del servicio de tratamiento es de 28% y el agua tratada, en su mayoría, se devuelve a los cuerpos de agua naturales, para ser utilizada principalmente en el riego agrícola. Un porcentaje menor se reutiliza en la industria o en el riego de áreas verdes en zonas urbanas.

La Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) indicó que las plantas de tratamiento más grandes son la Macro planta Toluca Norte, con una capacidad de mil 250 litros por segundo y la Toluca Oriente con mil litros por segundo; ambas están ubicadas en la capital del Estado y dan servicio a los municipios de Toluca, Metepec, San Mateo Atenco y Lerma, las cuales son estratégicas para mejorar y recuperar el Río Lerma.

Pero, los costos de tratar el vital líquido pueden oscilar entre 50 centavos y tres pesos por metro cúbico; no obstante, la consecuencia de no tratarla puede generar impactos negativos en la salud, la economía y el equilibrio medioambiental, lo que ocasiona costos para las generaciones futuras.

Alternativa al problema

El investigador universitario, refirió que la alternativa a esta problemática se sitúa en echar a andar las plantas de tratamiento, sin embargo, reconoció que la Comisión de Agua del Estado de México (CAEM) otorga a los municipios la operación de estas, pero no realizan las labores correspondientes ya que no las saben operar por temas de desconocimiento o por falta de voluntad política para destinar recursos a este tipo de sistemas.

«Son infraestructuras que desafortunadamente no se echan a andar”.

Agregó que también influyen factores económicos, culturales y políticos en los que existen diferencias geográficas en el tratamiento de aguas en el país. De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en Nuevo León y Aguascalientes se trata más de 90% del caudal generado en dichos estados, mientras que en Yucatán, Campeche e Hidalgo se trata menos de 10%.

Sobreexplotación de los mantos acuíferos

Adicionalmente, el país se encuentra en situación de sobreexplotación de los mantos acuíferos, ya que se explotan y no se les da oportunidad de recargarse. En 2015 se registró que de los 653 acuíferos existentes 105 estaban sobreexplotados. Se estima que en México el consumo de agua por persona es de 280 litros de agua al día y según Forbes en 2018 la Ciudad de México donde actualmente solo se trata el 15% del agua, es una de las 11 ciudades del mundo que podría quedarse sin agua en un futuro próximo.

En México, cada sexenio establece un Programa Nacional Hídrico donde se fijan las principales metas en esta materia para el país, además de brindar un panorama general de la situación actual en este rubro. De 2001 a 2006 se alcanzó un total de 36.1 por ciento de aguas residuales tratadas y para el año 2012, el 47.6 por ciento. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) establece en su punto número 6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible “Asegurar la disponibilidad y gestión sustentable del agua y el saneamiento para todos”. El reporte “Progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2017” de la ONU menciona que más de 2 mil millones de personas viven en países con escasez de agua.

No hay voluntad política

Derivado de este panorama, el director del CIRA, aseguró que la tecnología para tratar aguas residuales existe desde hace 20 años, pero lo que no hay es voluntad política para atender este problema. Consideró que en la actualidad la mayoría de los principales contaminantes de aguas residuales tienen tecnología desarrollada para su remoción, sin embargo, faltan recursos económicos para atender el problema.

“Esto está en manos de autoridades municipales, hay tecnología, pero se necesitan recursos para obtenerlos”, dijo.

Indicó que en el instituto desarrollan plantas de tratamiento micro y flotantes, es decir, de plástico con un solo módulo conectadas por un tornillo que proporcionará energía a través del movimiento de agua para el reboteo que requieren.

Reconoció que el tratamiento de los lodos activados funciona perfectamente, pero requieren de sopladores, debido a que son eólicos y generan consumo de energía que debe pagarse, por lo tanto, no son ideales para comunidades pequeñas porque no tendrían recursos para pagar.

García Pulido, hizo hincapié en que, la operación y construcción de las plantas deben ser prioridad de las obras municipales, nivel que debe considerar una partida presupuestal para este rubro, al cual, más que gasto, consideró que es una inversión ya que se debe proteger la salud pública y con la recuperación de la calidad de cuerpos de agua, se podrá mantener el equilibrio ecológico y la sustentabilidad de este recurso.

Es de destacar que el déficit de tratamiento de aguas residuales generados al verter aguas residuales sin tratar o con tratamientos inadecuados, implica altos costos en materia de salud, ambientales y económicos. A pesar de los objetivos nacionales fijados por el gobierno, las metas no han sido alcanzadas y por lo tanto tampoco sus beneficios, por lo que es necesario corregir los problemas de falta de operación existentes en las plantas de tratamiento municipales y mejorar su gestión para garantizar la calidad e higiene que las normas internacionales y nacionales exigen en la totalidad de aguas del país, lo cual impactaría positivamente en la salud de la población y el cuidado del medio ambiente.

Situación en EdoMéx

En el caso del Estado de México, en un caudal de 37 metros cúbicos, 27 metros cúbicos son de agua residual sin tratar, la cobertura de tratamiento es cercana al 30% mientras que la capacidad instalada es de 10.19 metros cúbicos por segundo, es decir, casi la tercera parte, que es insuficiente.

Un problema grave es la falta de operación de las plantas de tratamiento y otro es que no se tiene regulación alguna sobre su tamaño, por lo cual existe una diversidad de tamaños y estructuras, aunque podrían clasificarse por la cantidad de agua que reciben.

 

Una respuesta a “Grave falta de operación de plantas de tratamiento de aguas municipales”

  1. Existen varios puntos ciertos y otros incorrectos , como el ejemplo de que a los industriales les permiten verter sin tratamiento o fuera de norma, para impedir el cierre, en parte es cierto , pero lo que también es cierto que por cada gramo de demanda bioquimica de oxigeno, ( materia orgánica) Nitrógeno, metales, coliformes etc, les cobran grandes cantidades, entonces se vuelve un circulo vicioso a donde va el dinero de esos cobros y por que no los toman a cuenta para montarles una planta y que la vayan terminando de pagar a plazos??
    por otro lado no hay programas de capacitación, cultura del uso y reuso del agua y cada persona que habita en este planeta diera un buen uso y reuso las cosas cambiarían, por que así nunca habrá dinero suficiente para tratar la aguas Por que cada día , se incrementa la población y las plantas que se hicieron hace 10 o 5 años son insuficientes ademas de una mal planificación en el diseño , usando grandes equipos ( extranjeros) costosos de mantener y bueno ademas de los problemas políticos.

    Asesor Ambiental para comunidades e industrial

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