Inician clases en parroquia, la escuela sigue en ruinas

Las aulas quedaron casi inservibles desde septiembre del 2017, el IMIFE inició la rehabilitación pero los recursos federales ya no llegaron y la obra se quedó en espera.

Ma. Isabel Sanchez L.

Niños del Preescolar Rosaura Zapata, iniciaron el nuevo ciclo escolar en salones de la Parroquia de la comunidad de San Pablo Atlazalpan en Chalco, porque la escuela que fue afectada por el temblor de septiembre del año 2017, continua en ruinas.

Autoridades escolares y padres de familia denunciaron que el Instituto Mexiquense de Infraestructura Educativa IMIFE, suspendió las obras de reconstrucción desde abril y no da respuesta de cuando continuará la reparación de las aulas.

“Hemos agotado todos los recursos para  tratar de que las autoridades educativas estatales nos escuchen, sin embargo no hemos tenido respuestas”, comentó la supervisora Escolar de la Zona J214, Olga Calderón Sánchez.

En esta región son varias las instituciones educativas que tuvieron daños por el sismo y que aún esperan a que las autoridades subsanen el problema como comprometieron, sin embargo, esos planteles son aún funcionales porque sólo tiene una o dos aulas afectadas. En este preescolar la historia es distinta, pues son 5 salones los que están prácticamente inservibles, es decir, casi todo el plantel.

Hay aulas que se quedaron sin techo y los escombros están aún dentro y fuera de ellas, por lo que no es posible utilizar las instalaciones ni siquiera de manera parcial.

Dadas las condiciones, los más de 300 alumnos de ambos turnos, toman clases en salones de la iglesia del pueblo.

Sin recursos federales

Calderón Sánchez explicó que en el mes de abril se iniciaron los trabajos para reparar seis salones de esta escuela, sin embargo, la reparación se detuvo porque los recursos económicos por parte del gobierno federal ya no fluyeron.

“Nos dijeron que el costo de la reparación asciende a más de 600 millones de pesos, costo que los padres de familia no pueden absorber, como se platicó en alguna ocasión”, refirió.

Otra alternativa para que los niños tomen clases en condiciones adecuadas fue solicitar aulas móviles, poder usar las mesitas y los mesabancos acordes a la edad de los pequeños y no como las sillas para adultos que usan en los salones de la parroquia de San Pedro y San Pablo, como se denomina el centro religioso pero tampoco han tenido respuesta.

“Pedimos que si el IMIFE no puede terminar la obra, que autorice para que el gobierno local reconstruya la escuela, ya les expusimos nuestra preocupación”, externó la maestra, que ha buscado otros espacios para que los niños tomen clases, pero se han negado y solo en la iglesia les dieron permiso.

Pierden estudiantes

La supervisora escolar comentó que, además de la preocupación por los daños en la escuela y las malas condiciones en las que los niños estudian, han notado que los padres de familia, ya desesperados por la situación, han optado por llevar a sus niños a otras escuelas, con lo que han perdido buena parte de su matrícula.

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