La punta del iceberg

Martha González

El Nevado de Toluca se ha vuelto noticia en los días recientemente, de manera muy lamentable, por el secuestro de un actor mexicano y un ciudadano francés en la zona turística.

Ambas víctimas pudieron ser rescatadas sanas y salvas, sin embargo, surgió la triste información de que la zona es presa de una banda de ladrones que se dedica al robo de camionetas.

La cosa es que, luego de estos dos casos que pusieron este parque en el mapa de manera muy negativa, ahora habrá en el área un despliegue de 240 elementos de seguridad, entre los cuales se encuentran 210 policías estatales, divididos en: 70 binomios montados; 34 del agrupamiento GAMA; 30 adscritos a G.I.P. y 70 F.E.S.

Además, seis auxiliares en el servicio médico y 30 policías municipales; así como 36 unidades motoras.

Todos estos policías se dedicarán a vigilar la zona turística con lo que las autoridades suponen que se podrá ahuyentar o, con suerte, detener a esta banda.

Pero usted se preguntará cuál es el afán de asaltar gente en El Nevado. Bueno, ocurre que esta es un área de protección de flora y fauna con una extensión territorial de más de 53 mil 590 hectáreas.

El territorio del Xinantécatl pasa por 10 municipios: Toluca, Zinacantepec, Almoloya de Juárez, Villa Victoria, Tenango, Villa Guerrero, Coatepec Harinas, Calimaya, Amanalco y Temascaltepec.

Ante esta dimensión, queda claro que el “refuerzo” de seguridad anunciado por nuestras autoridades no alcanza para mucho y que claramente la zona turística no es más que la punta del iceberg.

La realidad es que estas bandas de asaltantes buscan obtener vehículos grandes como los que suben al volcán para llevarlos a vender al sur mexiquense, donde todos sabemos que las actividades delictivas son una realidad sórdida y muy bien extendida, tanto que ahí el gobierno no es el que todos conocemos en el resto de la entidad.

¿Cómo sucede eso? Bueno, desde el volcán es bastante sencillo –si se conocen los caminos y los delincuentes los dominan- llegar al sur, desde Almoloya, Villa Victoria, Villa Guerrero, Coatepec Harinas, Amanalco o Temascaltepec, que de hecho son municipios de esa región, una especie de tierra sin ley, o al menos no una institucional y legalmente establecida. Ahí la que impera es la del más fuerte y la fuerza no la tienen los ciudadanos ni los gobiernos municipales.

Ya veremos como resulta esto del aumento en la seguridad, pero francamente no suena suficiente para la enorme extensión del Xinantécatl y a sabiendas de que no solo se roban las camionetas, sino que la tala clandestina es una realidad palpable, pero esa es otra historia, mucho más grave e igualmente soslayada por las autoridades desde hace años.

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