Madre, esposa y operadora de Transporte Rosa

Fue su padre quien la acerco a una unidad de pasajeros y de esta manera le nació la idea de trabajar para el servicio de transporte público. Asegura que el tiempo no laboral lo aprovecha para apapachar y velar por sus niños.

Laura Velásquez

“Es muy bonito el sistema de trabajo y si te gusta, lo que haces lo ves con mucha satisfacción”, “cualquier mujer que quiera trabajar en el transporte público que lo haga, que no se quede con las ganas” platicó, Tania Clemente Molina, esposa, mamá de dos niños y, como ella lo calificó, “orgullosa” operadora de la Unidad Rosa de la Línea de Transporte Público Intermetropolitano.

En la Unidad Rosa que circula por el Valle de Toluca, la joven platicó que ser una mamá y mujer operadora de un camión de transporte público es un orgullo, tanto que sus hijos sienten lo mismo de que ella trabaje en este oficio, sin embargo, hay momentos en los que no puede estar con ellos ya que tiene que cumplir con el horario que su labor compromete.

Su trabajo, una gran responsabilidad

Al mando del volante, Tania recibía con una gran sonrisa a las usuarias con el saludo y los buenos días, en dos ocasiones sonó su celular pero no contestó porque iba manejando y en carretera, atender el celular es un peligro y distracción, espejeaba constantemente pero no perdía atención para responder las preguntas ni al camino.

«Vas en la ruta y te encuentras a hombres que te hacen la parada y como no te estacionas para llevárselos, te recuerdan tu 10 de mayo o te acusan de racista. No lo soy pero son normas que yo debo de seguir», platicó.

Ser una de las dos operadoras de la empresa transportista del Valle de Toluca conlleva una gran responsabilidad, pues cuida la vida de más personas e incluso, hay quienes se acercan a ella para decirle que las inspira a aprender a manejar, “eso se siente muy padre, ya me han dicho varias usuarias que al verme les da ganas de manejar sus propios autos”, comentó.

Primer acercamiento al transporte

Confirmó que años atrás su papá la llevó con algunos de sus compañeros de trabajo y ese fue el primer acercamiento que tuvo con una unidad de pasajeros, pero tomó el volante y aunque en un principio sintió nervios pues “hasta mis piecitos me temblaban”, recordó que se acostumbró y de esta manera le nació la idea de trabajar para el servicio de transporte público.

Con una impecable presentación personal y la unidad limpia adornada con algunas figuras brillantes de fomi rosa y una flor artificial con tintes morados colocada en el parabrisas, la operadora y mamá de dos pequeños de 7 y 4 años de edad, recordó que en esta empresa transportista lleva como operadora poco más de un año, sin embargo, coincidió que más que los ingresos económicos que tiene, uno de los motivos que la llevó a ser parte de este oficio fue su afición y la adrenalina por manejar.

“Es un trabajo donde ganas bien pero también cuidas tu vida y la de tus pasajeros”, resaltó.

Labores diarias

Refirió que en su caso, sus días laborales inician desde las 4:30 de la mañana para arreglarse y después pasar a la elaboración del desayuno de sus hijos, de ella y su esposo, quien también trabaja como operador en esta línea de transporte, les prepara su uniforme y parte a las 5:30 hacia la base donde se encuentra su unidad y en punto de las 6:00 de la mañana inicia su jornada, la cual, concluye a las 9:00 de la noche, aproximadamente, esto lo hace durante 5 días a la semana ya que recibe dos días de descanso que son variables, pero el tiempo no laboral lo aprovecha para apapachar y velar por sus niños.

Reconoció que como en todo trabajo, las desventajas son parte de la vida diaria, sin embargo, como operadora una de estas es la mala actitud de sus pasajeras, la nula conciencia de los peatones y ciclistas en pasar por espacios donde se les tiene asignado, el tráfico y la imprudencia de los conductores y los choferes quienes por la prisa son los que propician los accidentes y los percances, lamentó.

Aspectos a los que se enfrenta

Recordó que en su caso, tiene que cumplir con 7 vueltas a la ruta que son obligatorias pero en todas las idas y venidas, mencionó que se enfrenta a aspectos como personas que se atraviesan o recibe felicitaciones de las usuarias.

Agregó que de lunes a viernes son los días en los que hay más usuarias mujeres, mientras que el fin de semana disminuye la cantidad, porque están con sus esposos y si usan el servicio público, en la unidad rosa no los puede subir, aceptó.

“Te las encuentras con sus parejas pero no puedo subirlos, muchas ya entienden qué función tienen estas unidades pero hay otras que no”, puntualizó.

Problemática diaria

En cuestiones de inseguridad, mencionó que esa problemática todos la viven diariamente, pero en su caso, algo que la conforta es que la unidad que maneja cuenta con botón de pánico que es casi invisible y se puede activar en caso de emergencia, está monitoreada las 24 horas y todos los días de la semana además de que cuenta con seguro, por lo que en caso de ser víctima de algún asalto, la empresa responde por ella ya que los videos les sirven como pruebas para iniciar investigaciones, resaltó.

“Cualquier suceso está monitoreado las 24 horas, vienes con más seguridad y cualquier cosa se registra, las cámaras funcionan y te sientes más segura hasta en un accidente porque la empresa muestra sus videos”, dijo.

Inicios como operadora

Recodó que sus inicios como operadora fueron en otra línea de transporte, pero se le dio la oportunidad de ingresar a la Línea Intermetropolitano y desde hace 1 año ahí labora, sin embargo, reconoció que la preparación es constante ya que para renovar licencia de manejo requiere de estudiar muy seguido para conocer los reglamentos y los señalamientos que no toda la población conoce, aceptó.

Estar al frente de una de las dos unidades de servicio público exclusivo para mujeres, lo catalogó como muy bueno y satisfactorio, recibe un salario intacto, tiene prestaciones, posee la oportunidad de convivir con sus hijos, pues la empresa cumplió con lo que en un principio le ofreció y por ende, ella realiza su trabajo con esmero y empatía con un buen trato al usuario.

“Es lo más bonito de estar en el transporte público”, concluyó.

“Todas las mamás que trabajamos, no solo en el transporte sino en cualquier trabajo, lo que quisieran nuestros hijos es que les demos más tiempo pues, aunque les des todo el amor o la economía, lo que ellos quieren es tiempo y estar con ellos”: Tania Clemente Molina, operadora de la Unidad Rosa de la Línea de Transporte Público Intermetropolitano.

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