Malos augurios presupuestales

Martha González

El secretario de Finanzas, Rodrigo Jarque, nos dejó preocupados con eso de que el presupuesto de 2020 será más austero, en concordancia con la situación económica negativa del país y la expectativa de un presupuesto federal más reducido que el de este año.

La constante en las comparecencias, hasta ahora, fue la necesidad de más recursos que expresaron los secretarios a los diputados. Todos o casi todos dijeron que para tener mejores resultados requieren más dinero.

En salud, no hay forma de terminar los hospitales pendientes sin dinero, que se espera venga del gobierno federal, porque con presupuesto local, imposible.

En Educación, las escuelas pendientes de rehabilitación por el sismo de 2017, se quedarán en las condiciones que están, a menos que el gobierno federal mande los recursos.

En materia de seguridad y procuración de justicia, faltan recursos. Ya ni qué decir de la falta de obra.

En fin, en todos los rubros hace falta dinero y eso no va a suceder. Lo peor es que ya hablamos abiertamente de la mala situación financiera del país y cómo repercute, por lo pronto, en los presupuestos gubernamentales.

La única buena noticia es que entre las medidas de austeridad no están contemplados los recortes de personal, o al menos eso dijo el secretario, más vale creerle.

Morena violento

Ayer la lideresa nacional de Morena anunció que se pospone el proceso de selección de su relevo, debido a la violencia en las actividades electorales en algunas localidades, particularmente en Jalisco.

Total, parece que las pugnas al interior de Morena son tan graves que no pueden manejar una elección de líder nacional, cosa por demás lamentable

Así las cosas, a Polevnsky le vienen como anillo al dedo los excesos de sus correligionarios para alargar el proceso.

Lo cierto es que en la elección de líder y los cambios en los estatutos se juegan el futuro de Morena, así que las condiciones de violencia que ayer vimos no son alentadoras.

Al partido en el poder le conviene apaciguar los ánimos, ponerse de acuerdo y transitar hacia la civilidad política, o será el Waterloo del presidente López Obrador.

Hoy puede parecer buena opción mantener a Morena en el desorden, para que no le haga sombra al presidente, pero a la larga el resultado será totalmente adverso.

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