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El PRD se desvanece

Martha González

Todo indica que en el PRD están decididos acabar con el partido y no hay razones que los hagan recapacitar. Lo cierto es que las decisiones que han tomado en los años recientes fueron muy cuestionables y obviamente los llevaron al desastre, sin embargo, lo de los meses recientes parece consigna para desmantelarlo desde dentro. A éstos líderes les ha costado poco trabajo destruir lo que llevó muchos años crear.

Este tema es preocupante, puesto que el PRD actual es sólo un triste recuerdo de lo que fue en sus inicios, a fínales de la década de los 80, cuando eran la voz más sólida de la izquierda mexicana.

Nacieron de la corriente más crítica del PRI, en tiempos en los que disentir con la cúpula de ese partido era lo mismo que el destierro. Se convirtieron en contrapeso del poder hegemónico del tricolor y tuvieron duras batallas durante décadas, mismas que costaron sudor y sangre.

Son pues, herederos de las grandes luchas por la democracia y de los ideales de millones de mexicanos que apostaron por ellos como opción democrática.

Entre sus fundadores había guerreros, de los que ponen de pie a un auditorio con unas palabras y mueven masas con un discurso.

Entre sus filas estaban líderes como Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Heberto Castillo, Gilberto Rincón Gallardo, Amalia Garcia entre muchos otros políticos de la izquierda mexicana, incluso el actual presidente Andrés Manuel Lopez Obrador.

La falta de disciplina, o lo que ellos llamaban libertad y democracia interna, nunca permitió que los grupos internos lograran acuerdos en firme y las pugnas crecieron hasta consumirse lo que los aglutinaba en inicio.

Luego, los ideales del partido se desdibujaron entre la llegada de nuevos cuadros que soltaron a la izquierda en pos de poder y, paradójicamente, los triunfos electorales les nublaron la mente.

Ese partido nació en crisis, una que nunca pudo superar y que se agravó con la salida de López Obrador para crear su propio partido, con lo que se llevó liderazgos, simpatizantes y hasta la credibilidad del Sol Azteca.

Ya la alianza con los panistas en las elecciones federales pasadas fue solo la gota qe derramó el vaso. Hoy, del PRD que nació en 1989 queda poco y está por desaparecer.

Ahora habrá que ver que pasa con lo que en el Estado de México queda. Omar Ortega, diputado y coordinador de la bancada mexiquense fue destituido ayer como dirigente estatal, luego de oponerse abierta y francamente a las decisiones cupulares desde el Nacional.

Seguramente dejará de ser líder de la bancada en breve y tal vez se volverá independiente. Ya se verá quien lo sigue, porque el PRD se desvanece.

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