Portal Político

Vagonetas molestas

Martha González

Todavía no termina el secretario de Movilidad, Raymundo Martínez Carbajal, de solucionar un conflicto con los transportistas y ya tiene otro encima, cosa a la que debe estar ya acostumbrado, pues este sector es en extremo complejo.

La cosa es que ahora el tema de las vagonetas en el valle de Toluca podría desbordarse si no hacen algo y rápido.

Resulta que ese tipo de vehículos no es bien visto por los transportistas de la región y hasta ahora la secretaría aseguraba que no tenían permiso para trabajar en el Valle de Toluca.

Sin embargo, ayer en un sorpresivo giro, Raymundo Martínez dijo que si tienen una autorización, aunque es añeja y se supone se deshabilitó por que no fue aplicada.

Total, el caso es que entre que son peras o son manzanas, en efecto Toluca no necesita más líneas de transporte público, ni vagonetas ni de otro tipo. Son ya demasiados.

Primero es urgente poner orden, que los colectivos ya no funcionen, que miles de camiones dejen de crear caos en el centro de la ciudad, que las rutas en las que dan servicio los colectivos sean cubiertos por transporte adecuado y todo eso sin contar con la regularización de todos, que las medidas de seguridad funcionen y el transporte público deje de ser un lugar peligroso para los usuarios. Hay mucho por hacer y las vagonetas deberían estar fuera de la ecuación sin ninguna discusión.

Prioridades

Hace apenas unas semanas el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, decía que la seguridad estaba en el tercer lugar de sus prioridades como titular del Ejecutivo federal.

Primera estaba el combate a la corrupción y luego la desigualdad social, lo que preocupaba mucho, pues acabar con esos dos problemas es una tarea titánica y la violencia asociada con la delincuencia no puede esperar.

Sin embargo, ya desde el primer informe de gobierno el discurso ha cambiado y ahora dice que la delincuencia es la prioridad.

Ahora, lo que esperamos es que nos esté diciendo la verdad y realmente le dedique toda la fuerza necesaria a este asunto, dado que lo requiere.

Lo cierto es que lo que va del sexenio las cosas han sido graves y van de mal en peor en este tema.

La violencia escala y a recuperado espacio, fuerza, potencia y hasta territorio.

Las preocupaciones de los ciudadanos no son menores y el presidente no puede soslayarlas, porque quedaría peor que sus antecesores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *