Río Lerma, fuente de contaminación y enfermedades

Río Lerma, fuente de contaminación y enfermedades

El Río Lerma, siempre ha sido un recurso natural básico para las actividades humanas, sin embargo, recibe descargas de residuos tóxicos industriales y domésticos a lo largo de sus 750 kilómetros.

Laura Velásquez

Datos de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC), señalan que el índice de niños que enfrentan algún cáncer se presenta con mayor frecuencia en municipios que colindan con el río Lerma, el número de casos diagnosticados entre niños ha ido en incremento, derivado de diversas condiciones, entre ellas la alimentación y en el caso del Valle de Toluca, la cercanía con los agentes patógenos del río, por lo que han detectado “focos rojos”, y aunque, si bien la enfermedad es un fenómeno multifactorial, tiene mayor incidencia entre pequeños de entre cinco y nueve años de edad, principalmente en varones y en su variedad de leucemia, que representa 60 por ciento de los cánceres infantiles.

A decir de la Especialista en Oncología Pediátrica adscrita al Hospital Materno Infantil del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), Norma Araceli López Facundo, los casos de cáncer pediátrico han aumentado en los últimos años, ya que, del total de estos, el 40 por ciento corresponden a cáncer por factores ambientales y han detectado que son casos de niños que viven en las cercanías de los canales de aguas negras en el Río Lerma.

“Está comprobado el papel que juegan los contaminantes ambientales, en el riesgo de algún tipo de cáncer sobre todo de la sangre, sobre todo con cáncer pediátrico”, señaló.

Incidencia de cáncer

El profesor investigador del Instituto Tecnológico de Toluca (ITTol), Pedro Ávila Pérez, indicó que a bajas concentraciones de contaminantes hay riesgo de que se incremente la incidencia normal de cáncer con la población, pero, todos los cánceres tienen un nivel de incidencia normal, sin embargo, cuando éstas se exponen a concentraciones de contaminantes ambientales que pueden ser en el agua o en el aire, lo que ocurre es que de repente se incrementa esa tasa normal.

El experto, ejemplificó que, si la tasa normal de incidencia de cáncer de próstata es de 8 individuos por cada millón de habitantes, cuando los niveles de contaminación aumentan, en relación con cáncer, en lugar de ser 8 el número de casos, estos pueden aumentar a 9, 10, 11 y esa es la tasa de incidencia que incrementa, dijo.

Dado este contexto, el investigador del Instituto Tecnológico de Toluca (ITTol), precisó que sin ser un factor cien por ciento total, el aumento en el número de casos pueden ocurrir justamente a problemas de exposición de contaminantes, sin embargo, el hecho de que se propicien meramente en las comunidades cercanas al río Lerma y que tengan una relación causal ya sea por realizar alguna actividad cerca de ahí, que se alimenten con vegetales o animales que toman de las aguas del río Lerma o que hayan estado expuestos a la contaminación, aún no es totalmente comprobable.

Principal problema del Río Lerma

El también Doctor en Ingeniería Ambiental, señaló que el principal problema del Río Lerma es la contaminación del tipo orgánica, aguas residuales sin tratar de las ciudades urbanas y las que se producen en casa, por lo que mencionó que se tendría que analizar si el aumento de los casos se da o no ante una relación causal a la contaminación de este río.

Externó que aunque la contaminación de este espacio tiene mucho tiempo, la solución es sencilla para erradicar el problema, el cual, radica en que todas las descargas que provienen de las ciudades y que se dirigen al Río Lerma, se traten completamente, “ya que no todas las aguas residuales se están tratando”.

Calculó que aproximadamente, solo el 40 por ciento de las aguas residuales que se descargan a este espacio hídrico se tratan y añadió que desafortunadamente, el 60 por ciento de las industrias también están descargando sus aguas residuales sin tratamiento alguno, sobre todo las micro y pequeñas empresas, ya que las grandes tienen sus propios sistemas de tratamiento.

“Aunque la Norma Oficial Mexicana 001 y 002 establecen límites, la verdad es que aún no hemos logrado que todas las aguas residuales se traten y seguramente es seguido, y se da cuenta que todo el Río Lerma está completamente contaminado y la principal razón es esa, la falta de tratamiento a las aguas residuales”, dijo.

Posibilidades de recuperación

Sostuvo que para combatir este problema, hay dos posibilidades de recuperación del Río Lerma, la primera: cambiar las normas oficiales federales y que sean más estrictas en el Estado de México o emitir una norma técnica estatal en tema de agua donde se obligue a que las aguas que se descargan en el río tengan mejor calidad y obligar a que todas las poblaciones trataran en agua así como lo hacen las industrias.

En uno de los informes más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que una cuarta parte de las enfermedades a nivel mundial se deben principalmente, por las malas condiciones ambientales, asimismo, refiere que es notorio que desde 1976 registraron al menos 40 tipos de enfermedades emergentes o que reemergieron y están ligadas a la pérdida de los ecosistemas.

Asimismo, la propia Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), señala que el 70 por ciento de los recursos de agua dulce en México están afectados por la contaminación y el 31 por ciento se describe como extremadamente contaminado, ya que desafortunadamente, en los ríos mexicanos se puede encontrar desde mercurio, plomo, cadmio, níquel, cromo, arsénico, cianuro o tolueno, entre otras sustancias químicas altamente tóxicas.

A esto, el Investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Luis Eduardo Mejía Pedrero, aceptó que el agua del Río Lerma está sometido a una radiación solar constante lo que facilita la oxidación de sustancias contaminantes, sin embargo, no descartó que haya un contaminante que sea el precursor de cáncer, ya que este espacio contiene “todas los elementos de la tabla periódica”, sin embargo, no existe una relación directa entre el río Lerma y presencia de cáncer, puesto que los niños son más propensos a cáncer de Leucemia y tumores.

“El cáncer podría ser una de las tantas afectaciones que pudiera haber por la contaminación del Río Lerma”, dijo.

Mal manejo de los residuos

Agregó que se tendría que voltear a ver el mal manejo de los residuos, ya que se tira de todo en este espacio, puesto que la basura se deposita en donde quieren y genera una sustancia líquida llamada “Lixidiado” que en temporada de lluvias, se infiltra y puede llegar a contaminar el líquido subsuperficial, que afecta a las personas que se surten de agua a través de las norias o pozos artesanales, que son espacios en los que se extrae el agua a poca profundidad.

Por ello, para recuperar al río Lerma y con ello, aminorar las enfermedades que se propician, ambos académicos coincidieron que es urgente que se aplique un verdadero plan de recuperación, el cual, generaría resultados inmediatos, sin embargo, como son obras que “no dejan votos”, es muy poca la inversión que se da.

Comentaron que el actual Plan de Manejo Integral de la Cuenca del Río Lerma, un intento más por salvarlo, metodología que la actual administración estatal comenzó con la formulación de los pilares que podrían ser una alternativa para recuperar el espacio hídrico, que se origina en los manantiales de Almoloya del Río, en el Estado de México, atraviesa hacia el noroeste del Valle de Toluca, Querétaro, Guanajuato, Michoacán y desagua en el lago de Chapala en Jalisco, tiene una longitud de 708 kilómetros y drena una cuenca de 47.116 kilómetros cuadrados.

Miguel Ángel Córdova Rodríguez, Director Ejecutivo del Centro Mexicano de Estudios del Agua A.C., quien participó en el primer taller para iniciar este proyecto, señaló que los más interesados en el rubro son la sociedad civil, le siguen los órdenes de gobierno y después, la academia, quienes desde un enfoque multidisciplinario pretenden recuperar esta fuente hídrica, la más importante para el Estado de México y el país.

Señaló que la problemática en este espacio avanza, pero algo en lo que no se debe frenar es en retomar los esfuerzos que anteriormente emprendieron en la recuperación de espacios, sin embargo, el objetivo es que a través de este plan se reflexione sobre qué estrategias son las que no caminan, cómo deben de ser o para analizar si aún funcionan o se han quedado cortas.

Córdova Rodríguez, confirmó que la Secretaría de Obra Pública estatal (SOP) a través de la Comisión de Cuenca del Río Lerma asumen su papel para encaminar esfuerzos para este proyecto, sin embargo, aceptó que la sociedad civil organizada es la que más está interesada en el tema.

Tres metas para plantear soluciones

Por su parte, José Elías Chedid Abraham, Coordinador General de le Comisión de la Cuenca del Río Lerma, destacó que están enfocados en tres metas para plantear soluciones a este espacio, que se sitúan en: que el Río Lerma nazca vivo, que no huela y produzca agua potable a través de las macroplantas y las lagunas, por lo que pretenden colaborar con organizaciones civiles e instalar tecnología de punta, para aprovechar este espacio y de una vez por todas sanearlo, esto por pasos, para que no se dispensen los avances.

Confirmó que a finales del mes de abril emprenderán gestiones con organismos para recabar recursos que se dirijan al Fideicomiso que ayuden en el cumplimiento de estas metas, a fin de que haya resultados en esta administración estatal.

Agregó que deben incidir con todos los sectores para que se genere una verdadera conciencia de cuidado para este espacio.

Cabe destaca que el Río Lerma, siempre ha sido un recurso natural básico para las actividades humanas, provee agua potable, humedad a miles de hectáreas de cultivos de las márgenes y dota de energía eléctrica a la ciudad de México, sin embargo, recibe descargas de residuos tóxicos industriales y domésticos a lo largo de sus 750 kilómetros.

“Hemos tratado de cambiar el paradigma del saneamiento del Río Lerma, se han hecho muchas inversiones y no terminamos por tener un Río Lerma limpio. La mejoría es muy poca. Sin embargo, todos propiciamos la contaminación del río, lo que genera el segundo acuífero con mayor peligro del país”: José Elías Chedid Abraham, Coordinador General de le Comisión de la Cuenca del Río Lerma.

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