Tiradero de basura y restos animales en San Antonio Buenavista y San Buenaventura 

Vecinos denuncia que este sitio se ha convertido en un foco de infección, donde la gente tira de todo y la falta de iluminación genera también delincuencia. Piden apoyo de las autoridades.

Laura Velásquez

Descuido, inseguridad e insalubridad, son las que se visualizan sobre la vialidad Alberto García que conecta a las delegaciones de San Antonio Buenavista y San Buenaventura, en Toluca, espacio que por años ha sido un foco de infección que vulnera a los habitantes de la zona quienes llevan años en la misma situación sin lograr el mínimo avance.

Además de la falta de pavimento, la calle se convirtió en un tiradero de basura en el que desconocidos llegan tirar hasta restos de animales, lo que aumenta el riesgo de contraer enfermedades, mencionan los vecinos.

“La semana pasada nos vinieron a tirar hasta un caballo y lo dejaron a mitad de calle y en bolsas también vienen a tirar todas las tripas de los animales que matan y por eso huele muy mal”, comentó la señora Juana Zea, habitante del lugar.

Inseguridad

Por la falta de alumbrado y seguridad, la zona es un punto de delincuencia y a pesar de que los habitantes ya identificaron a los que atacan en el sitio y ya los denunciaron en ocasiones anteriores, no hay respuesta alguna a la situación que los mantiene en la intranquilidad.

“Lo único que van a lograr es que nos reunamos los vecinos y los linchemos, porque ya los denunciamos y no hacen nada, son dos tipos en una moto que usan gorra y lentes y el otro usa casco, a mi hija ya la quisieron asaltar dos veces, pero hasta eso que gracias a los perros callejeros que nos vinieron a aventar, fue como la defendieron”, mencionaron los vecinos.

Por muchos años, este se situó como el camino principal de los habitantes de San Antonio y San Buenaventura para trasladarse a los espacios de trabajo o destino que entre montañas de basura, enormes charcos generados por la lluvia, restos de animales, perros agresivos y constantes asaltos, viven día tras día la problemática que también afecta a los transportistas.

“En las noches apagamos las luces, ya lo saben los usuarios, que al entrar aquí, se cierran puertas y ventanas por el mal olor y todo el polvo que se mete, y en las noches también se apagan las luces, para evitar que los asaltantes sepan cuantos vienen y como viene el camión”, comentó uno de los transportistas de la zona.

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