Un año después, familias conviven con daños por contaminación de pozos con gasolina

Respiran el olor a gasolina y ninguna autoridad regresó para atender el tema, ni siquiera a la realización de análisis del suelo o para brindar apoyo para sanear el lugar.

Laura Velásquez

La gasolina sigue filtrándose y los daños son más graves, es preocupante la situación, coincidieron vecinos de San Cristóbal Huichochitlán, localidad situada al norte de Toluca que a mediados del mes de octubre cumplirán un año de que 70 pozos artesanales de agua fueron contaminados por hidrocarburo derramado de las tomas clandestinas del ducto de Petróleos Mexicanos (PEMEX).

La contaminación de estos pozos dejó 70 personas afectadas, las cuales, a casi un año de los hechos padecen desde daños y resequedad en la piel, además de que el olor a gasolina en el líquido les penetra la nariz y deja rastro en el patio, así lo mencionó una ama de casa y vecina de la zona.

La vecina que habita a aproximadamente un kilómetro de la válvula del hidrocarburo, relató que del pozo que tiene en casa extraía agua para consumo, la usaba para bañarse, lavar trastes y ropa, pero desde el pinchazo, después de varios días y en la actualidad, sale un líquido de tono rosa y con aroma fuerte a gasolina que les imposibilita usar el líquido.

“Nos bañábamos con esa agua. En una parte de mi cara me surgió una enfermedad que el médico dijo que fue por el contacto con la gasolina. Nos compramos pomadas porque el sector Salud estatal que vino en ese entonces comprometió que nos daría el medicamento, pero nunca volvieron”, relató temerosa una vecina quien mencionó que desafortunadamente recibió amenazas de huachicoleros y policías del municipio antes de que concluyera la anterior administración de Toluca.

Nadie los atendió

Aseguran que la situación es grave, puesto que respiran el olor a gasolina y ninguna autoridad regresó para atender el tema, ni siquiera a la realización de análisis del suelo o para brindar apoyo para sanear el lugar, cuando el compromiso fue que realizarían los estudios correspondientes ya que es una zona en la que el huachicoleo lleva muchos años.

Otros vecinos, agregaron que no solo los daños a la salud han sido constantes, sino que los derrames en el subsuelo perjudicaron el pastoreo y el crecimiento de maíz o al menos, a eso atribuyen las pérdidas en los campos cercanos.

“No sabemos bien si fue porque había gasolina o porque en todo el campo se regó. Los animales comieron se intoxicaron, sólo vimos que se secó el campo, se murieron las vacas”, precisó un vecino.

Aún con los antecedentes, coincidieron que en la zona vulnerable no hay vigilancia, solo en ocasiones un helicóptero sobrevuela el sitio, pero hasta ahí, ni elementos del Ejército ni de la policía resguardan el sitio.

Tomas que resurgen

Información del Ayuntamiento de Toluca señala que la Dirección de Seguridad Pública, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Policía Federal identificaron más de 10 tomas clandestinas de combustible a principios de año, tan sólo en San Cristóbal Huichochitlán, las tomas fueron clausuradas y aseguradas, además de que realizan patrullajes para evitar que vuelvan a operar.

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