Vende en la calle para sobrevivir, perdió el empleo por la pandemia

Toluca

Pese al miedo de contraer COVID-19, la necesidad de comer y ver bien a sus hijos lo impulsan a salir a vender pan a la calle.

Laura Velásquez

En el crucero de Zinacantepec y Manuel J. Clouthier está Luis, un señor de 45 años, vende obleas y panes de nata que en una caja de cartón resguarda del sol y evita que se le caigan sobre el concreto. Vestido con sudadera, pantalón de mezclilla, zapatos, gorra y cubrebocas, recorre unos 100 metros la carretera que conecta Avenida Las Torres con Zinacantepec, mientras cambia el semáforo. Es padre de familia, tiene 2 hijos y vive en Metepec. Desde el mes de abril se quedó sin empleo, trabajaba en un taller mecánico en Zinacantepec, pero desde que inició la pandemia, la actividad bajó tanto que tuvieron que darle las gracias.

Mientras pasan los autos, el señor Luis contó que en el taller trabajó durante 5 años, asegura que como mecánico es muy bueno, regularmente le iba bien. Semanalmente le pagaban 2 mil 250 pesos, atendía hasta 3 vehículos a diario, era muy solicitado por los clientes. Además, si alguien de sus vecinos lo solicitaba, acudía a hacer trabajo extra, eso completaba sus ingresos. Sin embargo, este año, la situación se complicó, en el taller en el que trabajaba le pagaron casi un mes después de la contingencia, pero no aguantó, “prescindieron de mis servicios”, dijo.

Sus hijos lo motivan

Comentó que su esposa trabaja en una cocina económica, donde también bajó la actividad y él no se podía quedar sin generar ingresos, con un poco de pena, recordó que sus hijos tenían que comer y los gastos lo llevaron a vender pan en el crucero, en la vía pública. Mientras encuentra un trabajo mejor, decidió ofrecer uno a uno a los conductores las bolsitas de pan de nata que su misma esposa y él elaboran en casa. Comentó que no es mucho lo que se gana, hay días en los que vende hasta 2 cajas con 20 bolsas de pan cada una, pero hay otros en los que apenas y vende 10.

Don Luis, mencionó que en un principio le daba un poco de pena llegar al crucero a vender, pero la necesidad es más fuerte y aunque teme ser contagiado por COVID, se cubre la boca, tiene una bolsita aparte en la que guarda el efectivo y entre los demás vendedores que han llegado poco a poco al sitio con la misma necesidad, han comprado gel antibacterial. Reconoce que al llegar a casa se baña inmediatamente para no llevar el virus, al que teme, pero debe salir a la vía pública a ganarse por lo menos unos 100 pesos, “lo que caiga es bueno”.

“Me gustaría resguardarme en casa, tenemos temor a contraer la enfermedad, pero debemos comer”, dijo.

Pérdida de empleos

Datos de la Secretaría del Trabajo del Estado de México señalan durante los primeros dos meses de la emergencia sanitaria, abril y mayo, en la entidad se perdieron más de 58 mil empleos formales, no obstante, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reveló que se perdieron 80 mil empleos formales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *